16/02/09

Emisarios y Expiatorios

Existía un ritual hebreo antiguo en donde se escogían 2 chivos de su rebaño. Uno era el llamado chivo emisario, el mártir entregado a Dios como ofrenda sacrificial representativo de la bondad de su pueblo, y otro chivo era el que conocemos como el chivo expiatorio, aquél chivo que era insultado y denostado por todos los miembros de la comunidad, chivo que se convertía en el poderoso culpable de todo lo malo acaecido entre ellos. Posteriormente, el chivo expiatorio era abandonado a su suerte en el desierto a esperas de ser llevado por el demonio Azazel.

Desde esta reseña histórica, vemos que los chivos emisarios y expiatorios son 2 representaciones que a lo largo de los siglos continúan encarnándose en diversos personajes y deidades históricas.

Chivo expiatorio igual que Lucifer que fue expulsado del paraíso. Diablo arrojado al cálido y desértico infierno donde desde el exilio es el amo y el responsable señor de la maldad (y de alguna manera nos libra del mal habitando ese lugar excéntrico)

El que cumple como expiatorio y luego emisario es Cristo, que logra unificar ambos elementos en su pasión y muerte. El mismo “creo” cristiano nos esboza que cristo desciende a los infiernos y luego resucita. Es decir expía y luego retorna como el emisario que terminó siendo. Sin embargo, dentro del mismo relato bíblico tenemos a uno de los más famosos expiatorios de la historia, Judas Iscariote. Aquél apóstol que invadido por su culpa corre el mismo destino que el chivo del pueblo hebreo. Se expulsa y abandona y gana el repudio de todos los cristianos por todos los tiempos.

Hoy en la actualidad este ritual sigue operando implícitamente sobre aquellos sujetos que administran las culpas y gracias de un hecho acontecido. La condición de expiatorio o de emisario es un constante devenir en relación a la antipatía o agrado a personajes que detentan poder. Prenda el noticiario, lea el diario y verá cada semana a pequeños emisarios y expiatorios, siendo figuras de política, reality shows, teleseries, entre otras... Así que antes de "canonizar" a un amigo, o de culpar de todo a un "no amigo", no se haga mala sangre, solo está actualizando un viejo mito...

3 comentarios:

pablo dijo...

EL chivo expiatorio, suena como a palo blanco, o como al tipo que carga culpas ajenas con cargo a algun tipo de beneficio.
Aun cuando no tenia idea de aquel bibilico origen.
Buen post!

El Tercer Chimpancé dijo...

Interesante post Pancho. Igual sería inetresante buscar a alguien que, en la actualidad, reúna las dos calidades.
Al parecer no se puede ser chivo expiatorio y emisario al mismo tiempo. Primero una cosa y después la otra.
Saludos

Pancho dijo...

Justamente y si te fijas eso se ve siempre, por ejemplo me he dado cuenta cuando aparece una autoridad que detenta poder y se ve como reformadora o renovadora en su área, todos empiezan a vaticinar que va a morir por la lógica del "emisario" puesto en sacrificio.