El orden normalizador y totalizante de la cultura, nos obliga a establecernos en base a categorías. Es la base que ordena en la actualidad los vínculos con grupos sociales, a los cuales debes rendir una pleitesía incondicional para mentener el estatu quo de la "fraternidad" social en la que pertenecemos o deseamos pertenecer.
Nos comportamos entonces de una manera automátizada y mediada por una consigna prefabricada por la cultura mercantil centrada en la imagen y en las apariencias en lo actuado hacia afuera. Este orden normalizador funciona como moneda cambiaria de interacciones sociales, un capitalismo del cuerpo de la imagen del uniforme, del disfraz escogido dentro de los estilos modales insertos explicitamente en nuestra sociedad.
Usamos el requetecontraultramanoseado tema de las tribus urbanas para desentendernos y dejar este efecto a los niños. Pero en este acto extraño de estos niños nos explicita esa caricatura que hemos presenciado durante muchas décadas y en la cual todos estamos insertos, prejuzgados, clasificados y aprobados por la sociedad del consumo.
11/01/09
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1 comentarios:
No sé por qué cuando llegue al final de tu entrada me sentí como estar leyendo una parte del consumo me consume de Moulian, en serio. Me gustó bastante lo que escribiste, en parte, porque hay cosas que son muy ciertas, como ese incesante desafío de querer encajar y ser parte de la sociedad y ser acpetado por supuesto, sin importar el precio de eso... Definitivamente cada uno de nosotros está clasificado por su apariencia y lo que pueda obtener
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